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La diabetes en la tercera edad

Cada vez hay un mayor número de diabéticos en la tercera edad, la padecen entre un 5 y un 10% de personas mayores de 65 años.

La diabetes es una enfermedad grave. Las personas desarrollan diabetes cuando el nivel de glucosa en la sangre, a veces llamado azúcar en la sangre, es demasiado alto.

Lo bueno es que hay cosas que usted puede hacer para controlar la diabetes y prevenir los problemas asociados con esta enfermedad. Además, si le preocupa desarrollar diabetes, hay cosas que puede hacer para disminuir su riesgo.

 

¿Qué es la diabetes?

Nuestros cuerpos convierten los alimentos que consumimos en glucosa. La insulina ayuda a la glucosa a entrar en nuestras células, donde puede usarse para generar energía.

Si tiene diabetes, es posible que su cuerpo no produzca suficiente insulina, que no use la insulina correctamente, o ambas cosas. Eso puede causar demasiada glucosa en la sangre.

Su médico de cabecera puede enviarlo a un médico que se especializa en el cuidado de personas con diabetes, llamado endocrinólogo.

 

Tipos de diabetes

Hay dos tipos principales de diabetes.

Diabetes tipo 1. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina o produce muy poca cantidad. Aunque los adultos pueden desarrollar este tipo de diabetes, ocurre con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes.

Diabetes tipo 2. En la diabetes tipo 2, el cuerpo produce insulina, pero no la usa de manera correcta. Es el tipo más común de diabetes. Ocurre con mayor frecuencia en adultos de mediana edad y adultos mayores, pero también puede afectar a los niños.

Su probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 es mayor si tiene sobrepeso, es inactivo o tiene un historial de diabetes en la familia.

La diabetes puede afectar muchas partes de su cuerpo. Es importante mantener la diabetes bajo control. Con el tiempo, puede causar graves problemas de salud, como enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, enfermedades renales, ceguera, daños a los nervios y problemas de circulación que pueden llevar a la amputación.

Las personas con diabetes tipo 2 también tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

 

Síntomas de la diabetes

Es posible que algunas personas con diabetes tipo 2 no sepan que tienen la enfermedad. Pero pueden sentirse cansadas, hambrientas o sedientas. Pueden perder peso sin intentarlo, orinar con frecuencia o tener problemas de la vista, como visión borrosa.

También pueden desarrollar infecciones en la piel o sanar con lentitud cuando se han cortado o tienen moretes. Consulte a su médico de inmediato si tiene uno o más de estos síntomas.

 

Cuidado de la diabetes en la tercera edad

Cuando sea diagnosticado con diabetes, el médico elegirá el mejor tratamiento según el tipo de diabetes que usted tenga, su rutina diaria y cualquier otro problema de salud que tenga.

Muchas personas con diabetes tipo 2 pueden controlar sus niveles de glucosa en la sangre tan solo con dieta y ejercicio. Otras necesitan medicamentos para la diabetes o inyecciones de insulina.

Con el tiempo, las personas con diabetes pueden necesitar tanto cambios en el estilo de vida como de medicamentos.

Usted puede mantener el control de su diabetes haciendo lo siguiente:

Elija alimentos saludables. Aprenda cómo los diferentes alimentos afectan los niveles de glucosa. Para perder peso, considere los alimentos que son bajos en grasa y azúcar. Dígale al médico si desea ayuda con la planificación de las comidas.

Haga ejercicio. El ejercicio diario puede ayudar a mejorar los niveles de glucosa en las personas mayores que tienen diabetes. Pídale al médico que le ayude a planificar un programa de ejercicios.

Vigile su presión arterial. Hágase revisar la presión arterial con frecuencia.

Vigile su colesterol. Hágase un análisis de sangre por lo menos una vez al año para determinar sus niveles de colesterol y triglicéridos. Los niveles altos pueden aumentar su riesgo de desarrollar problemas cardíacos.

Deje de fumar. Fumar aumenta su riesgo de desarrollar muchos problemas de salud, incluso ataques cardíacos y derrames cerebrales.

Hágase exámenes anuales de los ojos. Encontrar y tratar los problemas oculares a tiempo puede ayudar a mantener los ojos sanos.

Hágase exámenes anuales de los riñones. La diabetes puede afectar los riñones. Los exámenes de orina y sangre mostrarán si sus riñones están bien.

Vacúnese contra la gripe todos los años y vacúnese contra la neumonía. Una vacuna anual contra la gripe le ayudará a mantenerse saludable. Si tiene más de 65 años, asegúrese de haberse vacunado contra la neumonía. Si tenía menos de 65 años cuando recibió la vacuna contra la neumonía, pregúntale al médico si es posible que necesite una segunda vacuna.

Cuide sus dientes y encías. Cepíllese los dientes y use hilo dental todos los días. Acuda al dentista para que le revise los dientes y encías dos veces al año con el fin de evitar problemas graves.

Proteja su piel. Mantenga su piel limpia y use cremas suavizantes para evitar la sequedad. Cuide las pequeñas cortaduras y moretes para así prevenir infecciones.

Revise sus pies. Tome tiempo para revisarse los pies todos los días con el fin de detectar si tiene áreas enrojecidas. Pídale a alguien que le revise los pies si no puede hacerlo usted mismo.

Si tiene llagas, ampollas, cortes en la piel, infecciones o acumulación de callosidades, consulte a un médico especialista en el cuidado de los pies, llamado podólogo.

 

La importancia del ejercicio en mayores con diabetes

Nadie pone en duda de que el ejercicio es bueno para todos. Numerosos estudios realizados en todo el mundo demuestran que las personas de todas las edades obtienen grandes beneficios del ejercicio y la actividad física.

¿Sabías, por ejemplo, que hay una pérdida de masa muscular del 15% cada 10 años después de los 50 años y del 30% cada 10 años después de los 70 años? A través de realizar regularmente ejercicios de fuerza, el tejido muscular y la fuerza se pueden restaurar.

Es más, el ejercicio también hace más fácil para los adultos mayores el mantener la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad y resistencia, todo esto es importante para que se mantengan saludables e independientes.

En el caso de los adultos mayores que padecen diabetes, llevar a cabo actividades que comporten ejercicio físico es todavía más importante.

El ejercicio aumenta la sensibilidad a la insulina y puede acrecentar la respuesta de los medicamentos.

Tanto nuestras instalaciones como nuestros profesionales están orientados al bienestar del residente. Hay programadas actividades para nuestros mayores, las adaptamos a las necesidades de cada individuo, hacemos un seguimiento personalizado y nos interesamos en la evolución de cada residente.

 

Tipos de ejercicio

Existen diferentes ejercicios para cada parte del cuerpo y el primer paso para determinar una rutina de ejercicio es consultar al médico.

Una vez que el médico da el visto bueno, el programa de ejercicio de la persona debe incluir ejercicios de equilibrio ya que existe evidencia de que esto puede ayudar a reducir el riesgo de caídas.

Ejercicios de equilibrio

Ejercicios de equilibrio como elevar la pierna hacia un lado y flexiones de rodilla pueden reducir el riesgo de caídas. Existe una gran variedad de ejercicios de equilibrio que se pueden realizar, como algunos que fortalecen las piernas y otros como pararse en un solo pie que mejoran el equilibrio. 

Ejercicios de flexibilidad

Ejercicios de flexibilidad o estiramientos, hacen que los músculos y los tejidos mantengan la estructura del cuerpo en su lugar. Con el tiempo, un entrenamiento de flexibilidad regular pueden ayudar a mantener el cuerpo más ágil, acelerar la cicatrización de heridas y prevenir futuras caídas y heridas.

Ejercicios de fuerza o resistencia

Ejercicios de fuerza o resistencia, utilizando peso ligero, como las bandas elásticas no solo ayudan a fortalecer los músculos de piernas y brazos, sino que también aumentan el equilibrio. Sin embargo, este tipo de ejercicios no son indicados para pacientes con diabetes que presentan retinopatía (enfermedad de los ojos).

Ejercicios de resistencia, como caminar, trotar, nadar, mejoran la salud del corazón, pulmones y el sistema circulatorio. Ayudan a prevenir cáncer de colon, enfermedades del corazón, osteoporosis, infartos y otros padecimientos.

El éxito de un programa de ejercicio es aquel que se lleva a cabo regularmente, como una rutina.

 

El papel de los cuidadores

En el caso de personas con diabetes que residan en una residencia geriátrica, es vital que en esta se lleven a cabo, de forma regular y organizada, actividades y programas específicos de ejercicios.

En el centro se debe supervisar la actividad de cada residente y adaptarla a sus necesidades. Es común que algunos mayores, ya sea por falta de hábito, por falta de motivación o también debido a padecer alguna otra enfermedad que les limita física o psíquicamente, tiendan al sedentarismo.

Aquí juega un papel importante el nivel de compromiso de los profesionales de una residencia de ancianos. Es vital que se supervise regularmente los hábitos del residente y procurar que participe dentro de sus posibilidades en actividades programadas de forma regular.

En Residència Sol i Natura entendemos la importancia de este asunto y nos lo tomamos muy en serio.

Tanto nuestras instalaciones como nuestros profesionales están orientados al bienestar del residente. Están programadas actividades para nuestros mayores, las adaptamos a las necesidades de cada individuo, hacemos un seguimiento personalizado y nos interesamos en la evolución de cada residente.

Dependiendo de las condiciones del residente, algunos ejercicios se deben descartar. Pacientes con diabetes con complicaciones en los ojos (retinopatía) deben de eliminar o limitar los ejercicios de resistencia (pesas, máquinas con bandas elásticas) ya que este tipo de ejercicios pueden elevar la presión arterial y causar ceguera.

 

catala

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