Google+

Asesoramiento

La incapacitación judicial en la tercera edad.

En España los 18 años es la edad cuando se presume la capacidad de una persona para tomar sus propias decisiones y gobernar sus propios asuntos.

No obstante, no todas las personas tienen capacidad para ello. En concreto, las personas afectadas por enfermedades mentales o demencia senil.

incapacitacion-judicial-tercera-edad

Es un hecho que con la edad avanzada se presentan este tipo de enfermedades de una manera mucho más frecuente. Cuando esto sucede suelen plantearse muchas dudas con relación a la capacidad de la persona para gestionar su vida, su alimentación, patrimonio, etc.

Cuando la enfermedad es obvia es cuando entra en juego la necesidad de incapacitar judicialmente a esa persona. Cuando se trata de un padre o una madre puede resultar un proceso incómodo e incluso doloroso para todas las partes.

Pero ¿en qué consiste exactamente la incapacitación judicial? ¿Qué objetivo tiene incapacitar a una persona adulta? ¿Cuales son causas de incapacitación judicial? ¿Qué consecuencias tiene para el incapacitado?

 

Qué es la incapacitación judicial  y que objetivo tiene

La incapacitación judicial es un procedimiento legal que puede iniciarlo el Ministerio Fiscal o los familiares de la persona mayor (conyúge, hijos, hermanos, nietos, etc…)

Se debe presentar una solicitud o demanda tras la cual se siguen una serie de trámites marcados por la ley, lo que incluye un examen exhaustivo de las pruebas que demuestren -o no- la incapacidad de obrar de la persona.

Una vez concluido el proceso, un juez es quien puede declarar la incapacidad de la persona, para su propio beneficio. En este caso se nombra un tutor que le asista.

Es un procedimiento judicial a instancia de parte o del Ministerio Fiscal. Se debe presentar una solicitud o demanda y, tras ésta, se siguen una serie de trámites marcados por la ley y se realiza un examen exhaustivo de las pruebas. Una vez concluido el proceso, un juez puede declarar la incapacidad de una persona, en su beneficio.

Si así fuera, se priva a ésta por completo (en raras ocasiones de modo parcial) de la capacidad de obrar. Se nombra, según el caso, un tutor o curador que velará por el afectado.

El objetivo de la incapacitación consiste en proteger al anciano y evitar que se pueda perjudicar a sí mismo con decisiones inadecuadas con relación a sus intereses patrimoniales y a la atención de sus necesidades.

 

Causas de incapacitación judicial en la tercera edad y procedimiento

Según el Código Civil, son causa de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impiden a la persona gobernarse por sí misma.

La persistencia de la enfermedad indica que no se trata de una situación transitoria o temporal. Para demostrar que el anciano tiene una demencia, enfermedad física o psíquica que le impide cuidar de sí mismo, se ha de hacer un dictamen pericial médico acordado por el tribunal.

Para ello se llevan a cabo varias pruebas:

Una prueba documental que consta de informes médicos y sociales, certificado de discapacidad y cualquier otro que sea relevante.

A fin de evaluar la competencia de una persona con demencia, existe el documento Sitges. En este informe se valoran cinco aspectos: capacidad y autogobierno, toma de decisiones en el ámbito personal y patrimonial, condiciones neurológicas necesarias para la toma de decisiones, exploración de las condiciones neurológicas y correlación entre el estado neurológico y la capacidad para tomar decisiones.

incapacitacion-judicial-ancianos

También se lleva a cabo una audiencia de los parientes próximos o con especial relación con el anciano. Se les preguntará sobre la situación de la persona y su presunta incapacidad.

Se debe realizar una exploración del anciano por un médico forense que emitirá un informe acerca de cómo inciden su enfermedad o deficiencia en su capacidad de obrar.

Por último será el propio juez quien examine a la persona afectada, entrevistándose con ella a fin de formarse una opinión sobre su estado.

Finalmente se dicta sentencia sobre si se incapacita o no a la persona.

 

Consecuencias de la incapacitación

La persona incapacitada se le impide hacer por sí misma una serie de cosas. Algunas relevantes son que no puede casarse sin autorización, no puede comprar, vender, contratar personal, hacer un testamento, pedir un préstamo, realizar donaciones, votar, etc.

También se bloquean sus cuentas bancarias y se le puede internar en contra de su voluntad y sus bienes serán administrados por el tutor.

Viendo las consecuencias tan relevantes que tiene en el anciano la incapacitación, es necesario que haya una sentencia judicial que demuestre que la persona no puede gobernar su vida por sí misma.

En la misma sentencia dictada por el juez se nombra a un tutor del enfermo que administrará su patrimonio y se compromete a cuidar de él y a ocuparse de todas sus necesidades.

 

El papel del tutor

El tutor del enfermo puede ser una persona física como puede ser un familiar o un amigo, o bien una persona jurídica (asociaciones de familiares de Alzheimer, director de una residencia o fundaciones).

Hay fundaciones que no escogen a sus tutelados sino que se los asigna un juez. La tutela implica cuidar de la persona incapaz en los aspectos personales y en la administración de sus bienes sin ánimo de lucro.

La tutela está sometida a diversas medidas de control. Se ha de formalizar un inventario inicial de los bienes, se ha de rendir cuentas anualmente, se ha de obtener autorización previa para llevar a cabo operaciones económicamente importantes (la venta de un piso, por ejemplo) y se ha de presentar un balance final de cuentas.

 

 

 

Situación de personas dependientes en Cataluña

situacion-ancianos-dependientes-en-catalunya

El sistema público de servicios sociales prevé que las personas en situación de dependencia pueden tener acceso a determinados servicios sociales básicos y servicios sociales especializados.

En caso de que no sea posible la atención mediante algunos de estos servicios (públicos o concertados), se otorgarán prestaciones económicas vinculadas para la adquisición de servicios.

Servicios sociales básicos:

  • Servicio de atención domiciliaria. Incluyen servicios de tecnologías de asistencia, apoyo y cuidado, más popularmente conocidos como telealarma y teleasistencia.

Servicios sociales especializados para personas dependientes:

  • Servicios de prevención de situaciones de dependencia.
  • Servicio de valoración de la dependencia.

Servicios sociales especializados para personas mayores dependientes:

  • Centro de día para las personas mayores.
  • Centros residenciales para personas mayores

Servicios sociales especializados para personas dependientes atendidas en centros sociosanitarios:

  • Servicios de promoción de la autonomía personal para personas atendidas en centros sociosanitarios.
  • Promoción de la autonomía personal para personas con dependencia atendidas en los centros psiquiátricos de larga estancia de la cartera de servicios sociales.

Servicios sociales especializados para personas dependientes con discapacidad:

  • Para discapacidad intelectual: centros de día de atención especializada, centros residenciales y a los servicios de terapia ocupacionales y de tiempo libre.
  • Para discapacidad física: centros de día de atención especializada, centros residenciales, apoyo a la autonomía al propio hogar, centros ocupacionales y un servicio de asistencia personal.
  • Para discapacidad sensorial. Las personas sordociegas con discapacidad tienen derecho a un servicio de asistencia personal y, además, las personas con discapacidad visual y discapacidades múltiples cuentan con un servicio de apoyo para la integración sociolaboral y personal.

Apoyo a los cuidadores no profesionales

  • Servicio de apoyo a los cuidadores familiares y otros cuidadores no profesionales.
  • Los cuidadores familiares o cuidadores no profesionales de personas con dependencia tienen disponibles un servicio de apoyo social basado en la atención, orientación, asesoramiento y formación de profesionales especializados.

Niños menores de tres años de edad con dependencia

  • Aunque la dependencia está estrechamente relacionada con el envejecimiento, puede darse en cualquier edad por enfermedad, discapacidad u otras limitaciones. El reconocimiento de la situación de dependencia de los niños menores de tres años se lleva a cabo sobre la base de la escala de valoración específica (EVE).
  • La Ley de Dependencia también protege a los niños menores de tres años de edad y sus familias y promueve acciones dirigidas a la rehabilitación de las capacidades físicas, intelectuales y mentales de los niños. Los menores de tres años que acrediten situación de dependencia pueden acceder a varios beneficios económicos y servicios sociales para mejorar su calidad de vida y la de su familia.

situacion-dependientes-en-catalunya

.

PRESTACIONES ECONÓMICAS

  • Prestación económica vinculada al servicio. Es una prestación personal y periódica, que está sujeta al grado y nivel de dependencia y a la capacidad económica de la persona beneficiaria. Se destina a cubrir los costes de los servicios previstos en el programa individual de atención (PIA) cuando no es posible la atención por parte del servicio público o concertado por falta de disponibilidad. Estos servicios son los siguientes:
    • Atención domiciliaria.
    • Centro de día.
    • Centro residencial.
  • Prestación económica para cuidadores no profesionales en el entorno familiar. Siempre que se den las circunstancias familiares adecuadas y manera excepcional, el beneficiario de esta prestación puede optar a ser atendido por su entorno familiar y la persona que le cuida recibe una compensación económica.
  • La asignación de este servicio se establece en base al programa individual de atención (PIA) y está sujeto al grado de dependencia y capacidad económica de la persona receptora. El cuidador debe recibir programas de formación, información y descanso.
  • Prestación económica para el asistente personal.

.

COPAGO

La Ley de Dependencia establece que la persona beneficiaria tiene que pagar una cuota mensual cuando disfruta de un servicio. Es lo que se conoce como copago. La cantidad que debe pagar no es una cantidad fija, sino que depende de la capacidad económica de la persona beneficiaria.

El cálculo de la capacidad económica de los usuarios se lleva a cabo con arreglo a las disposiciones de la Orden BSF/130/2014, de 22 de abril, por la que se establecen los criterios para determinar que la capacidad económica de los beneficiarios y su participación en el coste de los servicios.

.

INTEGRACIÓN DE LA LEY DE DEPENDENCIA EN LOS SERVICIOS SOCIALES

En Cataluña, la Ley de Dependencia está integrada en la Ley de Servicios Sociales y ha derivado en el Sistema Catalán de Autonomía y Atención a la Dependencia, integrado en el sistema público de servicios sociales.

De esta manera, la red de atención a personas con necesidades sociales también atiende a las personas con dependencia.

.

COORDINACIÓN SOCIOSANITARIA

Cataluña cuenta con una red de servicios sociosanitarios de uso público.

En este sentido, el Departamento de Bienestar Social y Familia y el Departamento de Salud, a través del Plan Interdepartamental de Atención Social y Sanitaria (PIASS), trabajan de manera coordinada para lograr la aplicación efectiva de un sistema integrado de atención entre servicios de salud y sociales, que aseguren el continuum asistencial, con la atención centrada en la persona, integral e integrada, eficiente y de calidad.

.

Más información de interés: http://dixit.gencat.cat/es/03ambits_tematics/02gent_gran/gent_gran_amb_dependencia/

.

Cómo gestionar los sentimientos de culpa al ingresar a un familiar en una residencia de ancianos

Las residencias de ancianos y centros de día están considerados como lugares donde las personas mayores reciben los cuidados y la atención que necesitan durante la última etapa de su vida.

No obstante, no siempre se ha tenido esta visión del ingreso de un padre, madre, tío, hermano, cónyuge o cualquier otro familiar en una residencia geriátrica. Hasta hace poco tiempo, las residencias de ancianos estaban consideradas como lugares donde se “aparcaba” o “abandonaba” al anciano que no se podía atender en casa.

importancia-visitar-familiares-residencia-ancianos

De vez en cuando, escuchamos alguna noticia negativa relacionada con personas mayores y residencias de ancianos. Son notícias que aun siendo precisamente eso, noticia por su excepcionalidad, pueden pintar en nuestra mente una idea totalmente falsa e injusta del trato y cuidados que se ofrecen en los centros geriátricos.

Gracias al trabajo de los profesionales, esta idea ha ido cambiando, y se ha podido comprobar que la convivencia y sociabilización dentro de una residencia permite aumentar la esperanza de vida.

.

Motivos por los que algunos tienen sentimientos de culpa

El sentimiento de culpa aparece cuando se produce un choque entre el modelo ideal de conducta interiorizado y lo que se hace en realidad.

Cuando alguien está atrapado en la culpa, no se gusta, se descalifica, se tortura y se siente incapaz de tomar las riendas de su vida.

Los cuidadores a menudo sienten que llevar a la persona a una residencia es una traición. Usted puede sentir que ha dejado a la persona, o que debería haberse hecho cargo por más tiempo.

Es posible que haya prometido previamente a la persona que usted siempre iba cuidar de ella en su casa y ahora se siente obligada a romper esa promesa.

Recuerde que las promesas fueron hechas probablemente en una situación completamente diferente, cuando no tenía idea de lo que podría suceder en el futuro.

Puede ser de ayuda hablar con otros cuidadores en un grupo de apoyo, pero no deje que otros que todavía están cuidando en casa influyan en su sentimiento de culpa. La situación de cada persona es diferente y, al igual que en otros ámbitos de la vida, no debemos compararnos con otras personas.

Nunca olvidaré el día que tuve que dejar a mi mamá en un hogar de cuidado durante la primera etapa de su Alzheimer cuando todavía no cumplía los 70 años. Era la residente más joven.

Todavía me despierto por las noches con la culpa de haberla dejado mientras imploraba “Pero si yo soy tu mamá…” y yo me alejaba del oeste de Gales rumbo a mi esposo e hijos en Londres.

Aún recuerdo las cuatro horas que pasé en el auto, con el rostro inundado de lágrimas.

Mi padre me había dicho que no podía cuidar de ella y yo lo odiaba por eso. Lo que no sabíamos entonces era que él también estaba en las primeras etapas del Alzheimer.

(Testimonio de Fiona Phillips)

Es habitual que en los casos en la que la persona ingresa en la residencia con una actitud poco colaboradora o incluso en contra de su voluntad, las dudas y los sentimientos de culpa se hacen aun mayores. Este tipo de situaciones son habituales en cuadros de demencia y alzheimer, especialmente en sus fases más precoces.

En casos como el anterior, se inicia una lucha entre lo que nos dicta la razón (el enfermo necesita cuidados profesionales y estará mejor atendido)  y lo que sentimos (que no somos buenos hijos, por ejemplo).

Si bien ese tipo de sentimientos no son fáciles de erradicar, especialmente cuando el residente no está de acuerdo con la nueva situación, o cuando intenta chantajear emocionalmente al hasta ahora cuidador, sí que podemos esforzarnos por actuar de tal modo que la experiencia sea lo menos traumática posible e incluso agradable. ¿Qué podemos hacer?

.

El ingreso no significa abandono

El traslado a una residencia no tiene por qué significar que usted renuncia a su papel de cuidador por completo, a menos que esto sea lo que quiere; es sólo una forma diferente de cuidar. Su participación aún puede ser muy importante.

Algunos cuidadores sienten que la atención residencial les ayuda a tener una mejor relación con la persona, ya que su tiempo juntos puede ser más especial, menos estresante y más como lo que solía ser antes de que llegase la constante preocupación sobre aspectos prácticos del cuidado.

Entrar en un centro es, sin embargo, un momento de transición; puede llevar a la persona y a su cuidador un tiempo para asentarse y acostumbrarse al cambio.

Lógicamente llevar al mayor a una residencia no significa que los familiares se vayan a desatender de su ser querido. Lejos de eso, es cuando más cercanía debe de haber entre el nuevo residente y los familiares.

Las residencias hacen mucho hincapié sobre el papel que juegan los familiares en la adaptación del nuevo residente en la fase de ingreso y adaptación.

importancia de visitar a familiares en residencias de ancianos

El principal objetivo que persiguen las residencias es que el acompañamiento familiar en las fases de preingreso, ingreso y adaptación de un nuevo residente al centro sea fundamental para lograr su plena integración, sin sentir un cambio demasiado brusco en su vida y mucho menos que sienta que lo están apartando de su grupo familiar.

Independientemente de nuestras circunstancias y de cómo nos sentimos nosotros y el residente ante la nueva situación, será bueno tener  en cuenta algunos de los principales beneficios de ser atendido en una residencia.

.

Beneficios de ser atendido en una residencia

Sociabilización

En una residencia los ancianos se relacionan entre ellos, crean amistades, salen juntos a pasear, juegan a juegos de mesa, e incluso se visitan dentro de las habitaciones.

Un informe sobre envejecimiento activo recoge que el 60% las personas con más de 85 años presenta dificultades al caminar o al vestirse, esto provoca que no salgan a la calle, provocando una reclusión perjudicial para la salud mental.

.

Estimulación cerebral

La estancia en un centro activa necesariamente la mente de sus residentes con actividades y talleres programadas por los psicólogos o educadores sociales del centro.

Aprenderse los nombres del resto de residentes o ir caminando a otras plantas, practicar gimnasia suave o caminar por los jardines del centro, son actividades diarias que les ayuda a mantenerse mentalmente y físicamente activos.

.

Dieta equilibrada

Los ancianos con demencia o pérdidas de memoria empiezan a tener problemas para cocinar en casa y acaban comiendo incorrectamente. En la residencia se consigue que establezcan una dieta sana y equilibrada, observándose grandes mejorías en su aspecto físico y anímico gracias al aporte correcto de los nutrientes.

.

Mejor Salud

Actualmente los mayores de 65 años representan cerca del 42% de las altas hospitalarias en nuestro país, un dato que se reduce cuando las personas mayores viven en una residencia al estar controlados por un equipo médico permanente.

Por otro lado los olvidos de los ancianos sobre la toma de la medicación o las sobredosis de medicación no se dan en una residencia. Los medicamentos se guardan en la farmacia del centro y enfermería se encarga de repartirlos a las horas convenidas. También se supervisa que el residente se tome la medicación, dándola en boca o triturándola si es necesario.

.

En resumen podemos decir que gracias al impagable trabajo de los profesionales que atienden a nuestros mayores en las residencias, estos están bien cuidados y atendidos, obteniendo una serie de beneficios de sociabilizar con el resto de residentes, de participar en actividades adaptadas a sus circunstancias, recibiendo una dieta equilibrada y adaptada, manteniendo un control exhaustivo en la toma de medicación y en definitiva, obteniendo una mejoría en su calidad de vida.

Y por otro lado, podemos hacer mucho de nuestra parte al participar de manera activa en ayudar al residente en su nueva situación que, tengamos en cuenta, le costará un tiempo adaptarse a ella. Nuestras llamadas y visitas regulares seguramente reforzarán la idea en el residente de que es un ser muy amado y querido por nosotros.

.


Utilización y beneficios de las estancias temporales en residencias y de los centros de día.

La estancia temporal en una residencia puede ser definido este recurso como un servicio intermedio, para atender en períodos de corta estancia a una persona mayor en situación de dependencia que vive normalmente en su domicilio.

centros-de-dia-barcelona

Con la introducción de este servicio en dispositivos de alojamiento, además de atender necesidades de las personas mayores y de sus familias, también se rompe el estereotipo que existe sobre las residencias, que muchas personas perciben como lugares de estancia definitiva, de donde ya no se sale más.

.

Beneficios de las estancias temporales en residencias

En cuanto a los objetivos de este servicio son varios y, a su vez, se subdividen en los que se dirigen a las personas mayores y los que se dirigen a sus familias cuidadoras.

Beneficios dirigidos a las personas mayores

– Ofrecer a las personas mayores dependientes o en situación de fragilidad que vivan solas un servicio para períodos de enfermedad (gripes, cólicos…) o en situaciones de crisis (riesgo de aislamiento por nevadas, por ejemplo).

– Pasar períodos de convalecencia o recuperación de enfermedades o accidentes (altas hospitalarias).

– Aprovechar durante una temporada tratamientos y servicios que pueden prestarse en estos centros.

Beneficios dirigidos a las familias cuidadoras

– Descansar temporalmente de los cuidados prestados a una persona mayor y poder organizar vacaciones o períodos de descanso.

– Contar con apoyos suficientes durante períodos de enfermedad o de incidencias imprevistas del cuidador/a principal.

– Tener un lugar adecuado para la atención cuando se realizan obras en la vivienda o hay un traslado de domicilio.

.

Durante la estancia se ofrecen a la persona mayor aquellos programas que se dispensen en el centro y que puedan ser adecuados a las necesidades evaluadas.

Pero, además de intervenir con las personas mayores, hay que hacerlo con las familias, que pueden vivir la separación temporal con sentimientos de culpa o, al menos, con incertidumbre, sobre todo si se trata de la primera vez que lo utilizan.

Al finalizar el programa de estancias temporales, la persona mayor y su cuidador/a familiar deben recibir asesoramiento personal, orientación y pautas para continuar los cuidados en el domicilio de la manera más adecuada, corrigiendo, en su caso, algunos errores de atención que hayan podido ser detectados durante la estancia temporal.

.

Los Centros de día para personas mayores dependientes

El Centro de Día para personas mayores dependientes es un recurso intermedio de la red de servicios sociales que tiene diferentes definiciones, según la institución o expertos que la realizan pero en las que, básicamente se produce coincidencia. Se define aquí de la siguiente manera:

“Centro gerontológico terapéutico y de apoyo a la familia que, de forma ambulatoria, presta atención integral y especializada a la persona mayor en situación de dependencia”.

De esta definición destacamos lo siguiente:

Centro gerontológico terapéutico.– Se trata de un recurso dirigido a la atención especializada de las personas mayores. Por tanto, la intervención debe estar a cargo de profesionales con formación acorde a las terapias que se apliquen, que conforman un equipo multidisciplinar, que actúa de manera interdisciplinar.

De apoyo a la familia.– Los Centros de Día, como ya se ha dicho, cumplen una función esencial de apoyo a las familias, pues, mientras la persona mayor se encuentra en este recurso, la familia puede descansar de su atención y cuidados.

Pero, para reforzar este apoyo a las familias, desde el centro de día debe ofrecerse un conjunto de programas dirigidos directamente a ellas, como los que se han mencionado anteriormente.

Atención ambulatoria.– Es decir, las personas que son atendidas en este recurso viven en su casa y van cada día que esté indicado al centro, para después regresar a su domicilio. En eso consiste su especifidad y por eso se conoce como “recurso intermedio”.

La atención que se presta a las personas en situación de dependencia es integral.– El equipo de profesionales elabora y dirige un plan integral individualizado para cada persona mayor, deducido de la valoración realizada.

centros-de-dia-baix-llobregat

 

Beneficios de los Centros de día

El objetivo general del centro de día es mejorar la calidad de vida tanto de la familia cuidadora como de la persona mayor, a través de una intervención dirigida, por una parte a proporcionar una atención integral a la persona mayor dependiente y, por otra, a ofrecer el necesario apoyo a la familia para posibilitar una permanencia adecuada de la persona mayor en su entorno habitual.

Los objetivos específicos sobre los que debe girar la intervención a realizar en un centro de día pueden ser agrupados en torno a los dos protagonistas básicos de la intervención: la persona mayor dependiente y la familia cuidadora.

Beneficios para la persona mayor en situación de dependencia

  • Recuperar y/o mantener el mayor grado de independencia funcional y de autonomía personal.
  • Mejorar o mantener el estado de salud y prevenir la aparición de enfermedades o agravamientos de las mismas, mediante el desarrollo de programas sanitarios.
  • Frenar o prevenir el incremento de la dependencia a través de la potenciación y rehabilitación de sus capacidades cognitivas, funcionales y sociales.
  • Desarrollar la autoestima y favorecer un estado psicoafectivo adecuado.
  • Incrementar el número y la calidad de las interacciones sociales, mediante el ofrecimiento de un entorno que favorezca las relaciones y facilite la participación en actividades sociales gratificantes.
  • Evitar o retrasar institucionalizaciones no deseadas o desaconsejables..

Beneficios para la familia cuidadora

  • Proporcionar tiempo libre y descanso.
  • Ofrecer orientación y asesoramiento.
  • Dotar de conocimientos, habilidades y estrategias de afrontamiento que contribuyan a una mejora de la calidad de los cuidados que dispensa a la persona mayor.
  • Desarrollar habilidades que permitan reducir el estrés así como mejorar el estado psicofísico de los cuidadores.
  • Prevenir los conflictos familiares relacionados con el rol de cuidadores.
  • Reducir el riesgo de claudicación en los cuidados.
  • Favorecer la colaboración de la familia con el centro.

centros-de-dia-corbera-de-llobregat

.

Usuarios de los Centros de día

Los Centros de Día, tal como han sido definidos, están dirigidos a personas mayores en situaciones de dependencia – física y/o psíquica – que cuenten con un apoyo social suficiente para permitir su permanencia en el medio habitual, sin que sea excluyente el hecho de vivir solo/a.

Los Centros de Día para personas mayores dependientes deben ser capaces de acoger a usuarios de diferente tipo de dependencia y grado de severidad del deterioro. Han de evitarse, por tanto, prácticas que se realizan a veces de una selección negativa hacia quienes tienen niveles importantes de dependencia, pues estas personas, aunque no puedan aprovechar algunos de los programas terapéuticos del centro de día, pueden beneficiarse de otros.

Por otra parte, hay que pensar en la importante vertiente de apoyo familiar que tiene el centro de día, y las personas con grados importantes de dependencia pueden ser las que más carga de trabajo y fuente de estrés signifique para las personas cuidadoras.

 

Modalidades asistenciales en los Centros de día

Existen varias modalidades posibles de asistencia, las cuales deben establecerse en cada lugar teniendo en cuenta tanto los motivos fundamentales como los objetivos prioritarios que persiga el uso del recurso -el del apoyo familiar o la intervención terapéutica al usuario-, así como las propias posibilidades organizativas del centro.

Los usuario/as acceden al Centro, según valoración del caso y consenso con el usuario/a y familia, bien durante un periodo de tiempo establecido previamente al ingreso o bien sin determinación del mismo. Las modalidades asistenciales habituales son las dos siguientes:

Asistencia continua. Los usuario/as acuden al centro diariamente y durante la totalidad del horario de atención. Esta modalidad asistencial se reserva a los usuario/as cuyo motivo de ingreso es prioritariamente el del apoyo a los cuidadore/as, cuando la valoración social haya detectado una situación de sobrecarga familiar muy importante.ç

Asistencia parcial. En esta modalidad asistencial los usuario/as acudirán al centro existiendo flexibilidad tanto en la frecuencia de la asistencia como en el horario. Dicha asistencia se establecerá en el centro, consensuándose con el usuario/a y las familias, en función de la valoración efectuada por el Equipo Interdisciplinar encargado de la misma –valorando tanto la situación familiar como las necesidades terapéuticas del usuario/a y las posibilidades organizativas de cada centro.

Es importante que en la indicación de este recurso se tengan en cuenta cuestiones relacionadas con la eficacia y la eficiencia de los diferentes recursos de la red de servicios sociales.

Debe, a este respecto, verificarse si, cuando el apoyo a los cuidadores/as informales es el elemento fundamental en la valoración, es el centro de día el recurso adecuado.

Porque, como se ha indicado, este servicio, en sentido estricto, es altamente especializado y debiera reservarse para quienes, además de ofrecer apoyos a la familia, van a beneficiarse de los programas terapéuticos que se prestan en él.

En cuanto a la asistencia temporal y en horario restringido, es una posibilidad que se aprovecha para realizar, por ejemplo, programas específicos para:

  • 􀂙 Personas con deterioros cognitivos leves.
  • 􀂙 Programas de entrenamiento de la memoria.
  • 􀂙 Sesiones rehabilitadoras.
  • 􀂙 Entrenamiento y recuperación funcional para las AVDs.
  • 􀂙 Servicios de baño, podología, etc.

 

Servicios del Centro de día

Desde el enfoque de atención integral que se ha insistido deben mantener los Centros de Día para personas mayores dependientes, los servicios que se ofrecen en él han de ir dirigidos a cubrir sus necesidades personales básicas, terapéuticas y sociales.

Se consideran servicios básicos los siguientes:

  • 􀂙 Transporte accesible
  • 􀂙 Manutención
  • 􀂙 Asistencia en las actividades básicas de la vida diaria (AVD)

 

Se consideran servicios terapéuticos los siguientes:

  • 􀂙 Atención social
  • 􀂙 Atención psicológica
  • 􀂙 Terapia Ocupacional
  • 􀂙 Cuidados de salud

centros-de-dia-cerca-de-barcelona

 

Además, algunos centros como Residència Sol i Natura, disponen de otros servicios complementarios:

  • 􀂙 Peluquería
  • 􀂙 Podología
  • 􀂙 Cafetería
  • 􀂙 Servicio de atención de fin de semana o de ampliación de horarios
  • 􀂙 Otros

.


 

Derechos de los usuarios de servicios residenciales y diurnos

derechos-de-residentes-residencia-de-ancianos

El ingreso y estancia en una residencia de ancianos, ya sea como residente o como usuario del servicio de día, supone un cambio importante en la vida cotidiana de las personas mayores.

Un objetivo prioritario de los profesionales que trabajan en la residencia es, además de aplicar los cuidados físicos necesarios, el de conseguir que reciban una atención integral y global, que tienda a mantener al individuo en su entorno social, procurando un ambiente adecuado a su situación personal que garantice el bienestar social del mismo.

Los principios generales que deben hacerse efectivos en las residencias de ancianos son:

La integración del residente en el centro desde el momento mismo de su ingreso.

El fomento de la normalización, entendida como el desarrollo de un estilo de vida similar al del entorno de referencia.

La atención a las necesidades básicas de los residentes y la participación de los profesionales en el seguimiento y evolución de los usuarios.

A fin de garantizar que estos principios de bienestar para los residentes se hagan efectivos, las residencias de ancianos deben asegurarse que en todo momento se garanticen los derechos del usuario.

Los usuarios de los servicios residenciales y diurnos tienen derecho a:

  • Que se respete su dignidad, su bienestar, autonomía e intimidad.
  • La confidencialidad de los datos y de las informaciones que consten en sus expedientes.
  • Recibir información previa con relación a cualquier intervención que los afecte a fin de que, en su caso, puedan dar su consentimiento específico y libre.
  • Acceder a sus expedientes individuales.
  • Ejercer la libertad individual para ingresar y permanecer en el establecimiento y para salir de ella, salvo las limitaciones establecidas por la legislación vigente.
  • Conocer el reglamento interno del servicio, y especialmente, sus derechos y deberes.
  • Recibir una atención personalizada.
  • Acceder a la atención social, sanitaria, farmacéutica, psicológica, educativa y cultural, en condiciones de igualdad respecto a la atención que reciben los demás ciudadanos.
  • Comunicar y recibir libremente información.
  • Secreto de las comunicaciones.
  • Presentar sugerencias, quejas y reclamaciones y recibir respuesta.
  • Disfrutar de la intimidad y la privacidad en las acciones de la vida cotidiana.
  • Considerar como domicilio el establecimiento residencial donde viven y mantener la relación con el entorno familiar, convivencial y social, respetando las formas de vida actuales.
  • Participar en la toma de decisiones del centro que les afecten individual o colectivamente.
  • Tener objetos personales significativos para personalizar el entorno donde viven.
    Ejercer libremente los derechos políticos y la práctica religiosa.
  • Obtener facilidades para hacer la declaración de voluntades anticipadas.
  • Recibir de forma continuada la prestación de los servicios.
  • No ser sometidos a ningún tipo de inmovilización o restricción de la capacidad física o intelectual por medios mecánicos o farmacológicos sin prescripción facultativa y supervisión, a menos que haya un peligro inminente para la seguridad física de los usuarios o de terceras
    personas.
  • Conocer el coste de los servicios que reciben y, en su caso, conocer la contraprestación del usuario o usuaria.

En Residencia Sol i Natura disponemos de una instalaciones y servicios que por sus características (edificio de nueva construcción, ubicación con bellas vistas a la naturaleza, instalaciones limpias y mantenidas en perfecto estado) ayudan al residente a sentirse bien y como en casa. Pero muy especialmente disponemos de un equipo profesional y humano totalmente involucrado, no solamente en el cuidado de los residentes, si no también en generar y mantener el bienestar de aquellos a los que prestan cuidados.

Nuestro centro está a solo 15 minutos de la ciudad de Barcelona. Si estas buscando una residencia donde el residente tenga garantizados sus derechos y se sienta como en casa, este es el lugar adecuado. Ven a visitarnos y será un placer hacer una visita guiada y despejar cualquier duda que tengas.

¡Te esperamos!

.


 

Se reactivan las ayudas económicas a las personas dependientes con Grado II

ayudas-personas-dependientes-grado-ii

El pasado día 19 de marzo se aprobó en el Parlamento de Cataluña, entre otras, una moción relativa a la reactivación antes del día 30 de junio de 2015 de las PRESTACIONES ECONÓMICAS VINCULADAS (PEV’S) al servicio de residencia, en plaza privada, a las personas dependientes valoradas con un grado II, mientras se encuentran apuntadas en lista de espera para plaza pública.

Es una buenísima noticia, pues a día de hoy es cada vez más numeroso el colectivo de las personas valoradas con un Grado II de Dependencia, llegando a superar al de las valoradas con un Grado III, a raíz del cambio del sistema de valoración, pues se eliminaron los Niveles (I y II) en cada grado, lo que ha propiciado que las personas que antes se valoraban con un Grado III, Nivel I, ahora se valoran como Grado II, y esta tendencia va en aumento.

El colectivo de las personas valoradas con un grado II de Dependencia en la actualidad se encuentran en la difícil coyuntura económica de que precisan una plaza privada de residencia, pero que carecen de cualquier tipo de ayuda económica, hasta que les toque una plaza pública, pues se les suspende la ayuda del cuidador no profesional, pues han abandonado su domicilio para ingresar en un centro. Por ello, para este colectivo que va en aumento, es primordial la restauración de dichas ayudas, y esperamos que prospere dicha moción, y antes del verano estén activadas.

.


Ayudas económicas para las plazas privadas de residencia en Cataluña.

persona-grande

En el DOGC de 21 de noviembre de 2014 se ha publicado la Orden BSF / 339/2014, de 19 de noviembre, de modificación de la Orden ASC / 433/2007, de 23 de noviembre, por la que se establecen los criterios para determinar el importe de las prestaciones económicas del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD) en el ámbito territorial de Cataluña, y que ha entrado en vigor el pasado día 22 de noviembre.

En concreto, las ayudas económicas para las personas que ocupan plazas privadas de residencia se reserva sólo para las que tienen el mayor grado de dependencia, es decir, el Grado III, y por aquellas que se encuentran en situación de urgencia social. En la práctica, en aplicación de este criterio quedan fuera de estas ayudas las personas con grado II de dependencia.

En relación a la prestación económica vinculada al servicio residencial, para calcular su cuantía se establece una fórmula, según la cual para determinar la se restará, del coste del servicio (con el límite del coste de referencia establecido en la Cartera de Servicios Sociales), la capacidad económica disponible (CED) de la persona beneficiaria, calculada según la Orden BSF / 130/2014, de 22 de abril.

El coste de referencia del servicio de residencia asistida es de € 1.595,06 / mes (Grado II) y € 1.869,41 / mes (Grado III).

Según la Orden BSF / 130/2014, la CED anual es el resultado de descontar, de la capacidad económica del beneficiario (su renta más un % de su patrimonio, en función de su edad), las reducciones por cargas familiares y el importe mínimo garantizado para gastos personales (“dinero de bolsillo”).

En todo caso, el importe máximo que podrá otorgarse de esta ayuda será el de € 715,00.

.

.


Restauración de las ayudas económicas en Cataluña a personas dependientes en plaza privada de residencia.

esperanzaEl Departamento de Benestar Social i Familia de la Generalitat de Catalunya está tramitando una Orden de modificación de la Orden ASC//433/2007, de 23 de noviembre, por la que se establecen los criterios para determinar el importe y los supuestos en que volverán a concederse las ayudas económicas denominadas prestaciones económicas del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, ayudas que ya estuvieron vigentes hasta el 31 de julio de 2013, y que se suspendieron en aquella fecha.

Estas ayudas económicas iban destinadas a todas aquellas personas con expedientes aprobados de dependencia con un Grado II o III, que ingresaban en plaza privada de residencia, mientras se encontrasen apuntados en lista de espera para plaza pública, y llegaban en función de la capacidad económica de cada persona hasta los 1.308,00 euros mensuales.

Debido a la coyuntura económica de crisis en la que todavía nos encontramos, el restablecimiento de estas ayudas con la nueva Orden para el próximo mes de noviembre del año en curso únicamente está previsto para las personas con un Grado III de dependencia y cuya capacidad económica, a la vez, resulte inferior a los 2.000,00 euros mensuales. Asimismo, se calcularán en función de la capacidad económica de cada persona usuaria, y en ningún caso rebasarán los 715,00 euros mensuales.

Para el cómputo de la capacidad económica se tendrá en cuenta no sólo las rentas o pensiones remunerativas que perciba la persona dependiente, si no también, se tendrá en cuenta también como ingresos en el cómputo anual, un porcentaje en torno al cinco por ciento de los saldos bancarios, valores mobiliarios y demás bienes inmuebles que constituyan el patrimonio del usuario. Hoy en día, sólo está exenta de este cómputo la vivienda habitual, y hasta un tope, cifrado en 300.000 euros.

Desde las diversas patronales de nuestro sector se está reivindicando a la Administración que estas ayudas se amplíen, como antaño, a las personas con un Grado II de dependencia, y para las que actualmente gozan del Grado III, se amplíe el máximo de la ayuda a los 1.308,00 euros, todo lo cual, aún está por ver.

.

.


Situación actual en Cataluña para acceder a una residencia geriátrica privada con financiación pública

situacion-ayudas-residencias-privadasEl marco que hasta hace poco las personas mayores y sus familias se encontraban a la hora de elegir una residencia geriátrica en la que ingresar a nuestros mayores era el siguiente:

Con financiación pública, y reservado sólo a quienes han sido valorados como Dependientes con un Grado II o III (severa y alta dependencia, respectivamente) por la Generalitat de Cataluña:

1.- Residencias públicas, propiedad de la Administración, con listas de espera terriblemente largas, de varios años, y cada vez mayores.
La cartera de Servicios Sociales de Cataluña establece un sistema de copago del precio de la plaza, en que una parte del pago la asume el futuro usuario, en función de sus ingresos (nunca se superan éstos), y el resto la Administración.

2.- Residencias privadas, con plazas en régimen de concierto o de colaboración, asimiladas a las plazas de las residencias públicas. Al igual que las anteriores, existen listas de espera para ingresar.
En todos estos supuestos, la cartera de Servicios Sociales de Cataluña establece un sistema de copago del precio de la plaza, idéntico al del caso anterior.

3.- Residencias privadas en régimen de colaboración, de concierto o de acreditación, que ofrecen plazas privadas, con una financiación pública que ha permitido completar la capacidad económica de las familias para costear el precio de la plaza, y que se ha denominado prestación económica vinculada para el ingreso de nuestros mayores dependientes en plaza privada.
Los beneficiarios de esta ayuda económica pueden hallarse a la vez apuntados en lista de espera para ingresar en plazas residenciales públicas en una residencia pública, colaboradora o concertada, que son los supuestos 1 y 2 anteriores.

Sigue leyendo

catala

Síguenos en:

Suscríbete a nuestro canal en YouTubewhite-separatorSíguenos en Google+white-separatorSíguenos en Facebook



ARCHIVO